Llevaba un tiempo con ganas de leer una novela de intriga, de las de antes, con un asesino elegante y un detective poco al uso que fuese capaz de, con ingenio profundo e ingenuidad superficial, destapar las motivaciones secretas que llevaron a aquel a perpetrar el crimen. Por eso, cuando Carmen Posadas publicó hace unos meses su Invitación a un asesinato tomé buena nota del título y pensé en hacerme con él. Pasó el tiempo, llegó la Navidad y el regalo de este libro con el que no pude ponerme hasta hace unos días. En este intervalo me encontré con todo tipo de críticas, algunas buenas, otras no tanto, que me hicieron tomar el libro con algo de recelo que, sin embargo, no me ha estropeado la lectura.
Invitación a un asesinato es un libro divertido, desenfadado, que si bien se lee con soltura y engancha al lector al final trunca sus expectativas (al menos las mías) con un final algo flojo, tirando del fácil recurso del deus ex machina. La trama promete, es cierto: Olivia Uriarte prepara su propio asesinato queriendo poner fin así a una vida marcada por un éxito que su último divorcio y una enfermedad terminal han desbaratado. Para ello invita a quienes más motivos podrían tener para verla muerta a un viaje en un yate de lujo y dispone para su hermana Ágata diversas pistas que la orientarán a descubrir quién pudo quitarle la vida. Los guiños a otras obras de misterio, especialmente a las de Agatha Christie, se dan de forma continuada. Sin embargo, la mala redacción en la primera parte del libro (cuando usa la tercera persona, antes de pasar a la narración en primera persona en la figura de Ágata Uriarte) unida a ciertos descubrimientos partes fundamentales de la trama de las obras que homenajea (sinceramente, muy superiores a Invitación a un asesinato y que no merecían para el lector que no las conozca un destripe de tan gran magnitud) hacen que la obra pierda bastante fuelle, algo que el final termina por rematar.
En resumen, el libro me ha resultado entretenido pero me lo pensaría antes de recomendarlo. Si no leíste Némesis, Diez negritos o El asesinato de Roger Ackroyd (genial, sublime, imprescindible novela) de la Christie o Rebeca de Daphne du Maurier (ni viste la grandiosa adaptación al cine de Alfred Hitchcock) mejor que no te acerques a la última novela de Posadas. Lee esos libros y disfruta de ellos y solo después, si te animas a ello, lee Invitación a un asesinato. Un libro entretenido para leer en una tarde de verano, junto al mar, sin más ánimo que pasar el rato, pero que no debería permitirse el lujo de descubrir detalles tan vitales para el disfrute de las obras citadas.
Y, por cierto, Feliz Día del Libro (2ª parte, al parecer, je, je).
