Hoy se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente y, aunque estas semanas estoy más desaparecido que nunca (ya queda poco, apenas dos, para que vuelva con ganas y ánimo nuevo por aquí) no quería dejar pasar este día para traeros un texto de nuestro querido (y tristemente desaparecido este año) Miguel Delibes. Unos breves párrafos para la reflexión.

Los ríos moribundos, de Miguel Delibes."El agravio constante a que sometemos a la naturaleza adopta una de sus expresiones más lamentables en las corrientes fluviales. Hay ríos muertos, como los de las zonas fuertemente indistrualizadas, ríos agonizantes, que son la mayor parte de los de nuestro país, y ríos simplemente enfermos, a los que si no se les presta remedio pasarán a engrosar las largas listas de los dos primeros. Lo que ya no quedan son ríos sanos y, teniendo en cuenta que los ríos ibéricos son poco caudalosos, la noticia de la defunción de nuestras aguas fluviales, de no arbitrarse medidas rápidas y eficaces, no tardará en producirse.
Sorprende, sin embargo, que la Europa comunitaria, atenta siempre a conservar en España la fauna que ellos destruyeron antes en sus países respectivos, se preocupe tan poco de nuestros ríos. La contradicción únicamente es aparente porque ellos disponen de mayores masas fluviales, llevan años velando por su depuración y, en consecuencia, no ven en tanto peligro los peces como el halcón peregrino, el lince o el buitre negro, por poner solamente tres ejemplos de especies en el límite de supervivencia.
[...]
¿Por qué no empezar el proceso de recuperación del medio ambiente saneando nuestros ríos, esos cementerios acuáticos donde apenas sobrevive la carpa cenagosa y escatófaga? Bien es verdad que podríamos empezar por cualquier otra parte: nuestros bosques, nuestra atmósfera, nuestro Mediterráneo, nuestras basuras... Lo que apunto es la urgencia, la necesidad de empezar pronto y por algún lado. Nuestra dejadez en este terreno no debe ir más lejos de donde ha ido; urge poner un límite.
[...]
No lo olvidemos y pongámonos sin dilación a la tarea."
La imagen que ilustra la entrada pertenece al "río" (duele llamarlo así) Citarum, posiblemente el más contaminado de la Tierra. Por desgracia, no hace falta ir hasta Indonesia para ver que no tratamos como debiéramos a los ríos, dadores de vida.