jueves, 2 de abril de 2009

La isla de Abel


Abel nunca habría pensado que, celebrando el primer aniversario de su boda con Amanda, una implacable tormenta terminaría por separarle de su joven esposa. El ratón, que había vivido siempre entre los algodones que su estatus social le proporcionaban, tuvo que armarse de valor para sobrevivir en la isla a la que fue arrojado por la tempestad.

Así se desarrollan, de forma aparentemente simple, las aventuras que este Robinson de los roedores vive en la isla a la que William Steig parece desterrarle. El libro, que leí en mi infancia (es uno de los que recuerdo de entre los muchos que disfruté en mis primeros años como lector de la Biblioteca Pública de Santa Fe, en Granada), pude encontrarlo hace poco en una librería de segunda mano, y pasó a sumarse a los “recuperados” de aquellos tiempos, cada vez más lejanos.

Si os hablo de Steig, a muchos ni os sonará el apellido del autor de La isla de Abel, el librito que traigo hoy a colación por celebrarse el Día del Libro Infantil y Juvenil. Pero si os menciono a un ogro verde, malhumorado, que vive en una ciénaga y que se ha convertido en los últimos años en un fenómeno de masas tras su aparición en el cine, a la mayoría le vendrá a la mente el nombre de Shrek.



Fue Steig un neoyorkino que dedicó su vida a escribir e ilustrar libros infantiles, y que falleció hace seis años, a la edad de noventa y cuatro. Publicó La isla de Abel en 1976, pero no sería hasta 1990 que vería la luz Shrek! Ganador de prestigiosos premios de literatura infantil, quería traer hoy al blog su memoria, para recordarle a él y a tantos otros autores que, iniciando a jóvenes lectores, les descubren un mundo de fantasía en los libros. Por desgracia, en numerosas ocasiones su obra permanece en la sombra, o es desconocida su procedencia a pesar incluso de que sus personajes puedan alcanzar la misma fama que el ya mencionado ogro.

Feliz lectura.

6 comentarios :

Elwen dijo...

No te irás a la cama sin aprender algo nuevo, y desde luego tu aportación de hoy lo ha sido. Desconocía por completo al creador de Shrek, es más ni siquiera creí que tuviera un trasfondo literario. Gracias por la aportación para este día (aunque yo haya leído la entrada unos cuantos más tarde)

Mithdraug dijo...

Bienvenida Elwen.

En efecto, yo también quedé sorprendido en su día al descubrir, no sólo que Shrek era un personaje literario (y no únicamente cinematográfico) sino que, además, su creador era el mismo autor de este libro infantil que tanto me llegó en su día (como tantas otras versiones "robinsonianas" de diversa índole.

Un cordial saludo.

Ascen dijo...

Para mí también ha sido una sorpresa descubrir el origen de Shrek, aunque debí haberlo sosprechado. En el cine, casi todo lo bueno ha sido previamente un libro. Lo que ocurre es que el cine los hace famosos.

Pero es una pena que estos libros no se popularicen más, pues creo que hacen falta buenos libros infantiles. Hay muchos libros para niños, pero algunos muy malos que terminan por hacer que los niños odien la lectura. No es fácil, aunque alguien lo crea así, hacer buenos libros infantiles.

Me ha gustado mucho tu entrada. Yo también recuerdo con cariño mis lecturas infantiles. Felicidades.

Mithdraug dijo...

En efecto, Ascen, los libros infantiles de calidad no son realmente sencillos de escribir. Es complicado saber llegar al niño, emocionarle con la lectura y hacerle desear saber más.

Algo que sí he venido notando con el paso de los años es que antes los libros infantiles requerían siempre "un poco más" del joven lector. En multitud de ocasiones había que recurrir al diccionario para saber el significado de una palabra determinada. Hoy día (en general) parecen escritos más como bestsellers, algo más planos y con menor riqueza de vocabulario.

Un saludo.

bibliobulimica dijo...

Pues como diría el borrachín de la canción de Pedro Navajas: ¡la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida!
No sabía que Shrek hubiera sido un libro infantil, mucho menos quien era su autor.
Y este post maravilloso no solo me ha enseñado eso, sino este otro libro del ratoncito que yo desconocía, pero que buscaré para mis hijos.
¡muchas gracias!

Anónimo dijo...

No he visto Shrek,pero el libro de laisla de Abel lo he leído varias veces.Es la lectura que más me ha maravillado de todo lo que he leído.Un libro encantador.Qué pena me dio cuando supe de su autor y que ya había muerto.. Tuvo que ser un hombre muy especial