martes, 3 de noviembre de 2009

Días de difuntos

El prolongado fin de semana, unido a la defunción de unas cuantas teclas de mi castigado ordenador portátil, ha terminado por hacer de mi entrada sobre el Día de Fieles Difuntos un imposible. Como dice Lammermoor en su blog, poco sentido tendría hacer un especial fuera de la fecha señalada, y aun así, insisto en llevarlo a cabo. Con algunos matices y puntualizaciones que iremos viendo a continuación.

Para el día señalado tenía previsto recomendaros la lectura de uno de los clásicos de las letras hispánicas, Pedro Páramo, del autor mexicano Juan Rulfo. Creo que con ninguna otra obra literaria he sentido más la cercanía de los difuntos, de sus espíritus, de su deambular infinito sobre la faz de la tierra. Ni las obras más tenebrosas de Poe, ni los relatos de aparecidos, ni tan siquiera las historias de fantasmas de autores decimonónicos, tan dados a “jugar” con las fuerzas sobrenaturales, han sido, creo, capaces de acercarme al otro mundo con tanta perfección como la novelita (uso el diminutivo por su extensión, claro está, ya que por lo demás se trata de una obra magistral) de Rulfo.

Juan Rulfo nos presenta en Pedro Páramo a Juan Preciado, que visita Comala (¡ay, esas referencias a Comala y a Macondo en la canción “Peces de ciudad”, de Joaquín Sabina, en las versiones respectivas de él mismo y de Ana Belén!) buscando a su padre, Pedro Páramo, para cumplir con la promesa hecha a su madre Dolores en su último lecho. Comala se presenta ante Juan como un erial, un lugar carente de la vida que tantas veces recreó su madre en las idílicas imágenes que le transmitió con sus relatos. Pero no os contaré más. Simplemente, atreveos a adentraros junto a Juan Preciado en Comala, dejaos guiar por Abundio Martínez cuando le recoge en su carro y se adentran en tan singular escenario. No podréis olvidar esta maravillosa historia.

Desgraciadamente, estos días tan señalados en tantas y tantas culturas han venido marcados por la noticia de la defunción de reputados nombres de la escena cultural. Recibíamos ayer, 2 de noviembre, la dura noticia de la muerte de José Luis López Vázquez, que deja huérfano al cine español, y que será recordado como uno de los mayores cómicos de nuestro cine, que supo bordar papeles decididamente más dramáticos. Aunque sería difícil destacar algunas películas de su filmografía, sin duda para el fin de semana que acaba de finalizar me quedaría con el mediotraje de “La cabina”, de Antonio Mercero, sin duda alguna un verdadero clásico del celuloide.

Hoy nos abandonó mi paisano Francisco Ayala del que, a la edad de 103 años, podemos decir que tuvo una vida plena que nos deja como legado una extensa e importante obra literaria, que abarca géneros tan dispares como el de la novela y relato, ensayos (especialmente de sociología), artículos de prensa y traducciones de importantes autores (Zweig, Mann, Rilke e, incluso, Borges). Desgraciadamente no pudimos verle premiado con el Nobel, premio para el que había sido propuesto en repetidas ocasiones.

Por último, también fallecía Claude Lévi-Strauss, el fundador de la antropología estructural e introductor de este enfoque en las ciencias sociales.

Desde Homo libris, mi más sentida despedida a todos ellos. Gracias a su obra, su recuerdo quedará presente por siempre en nuestra memoria.


25 comentarios :

maribel dijo...

Hola Homo libris!
pués me alegro de que la hayas colgado a pesar de todo.
La recomendación de Pedro Paramo un diez, es una obra tremenda; Recuerdo que leí una novela de Spido Freire, que me recordó inmediatamente a esta, para luego comprobar en una entrevista que estaba con ella al crear el libro, la titularon "Llega la noche" creo, y no le hacía justicia al títlo elegido por ella, cosas de la editorial, y hasta aquí puedo contar...
No sabía lo de Ayala, que es un ejemplo de hombre lúcido donde los haya, daba gusto oirle hablar.
Gracias!
Y a mi me ha dado un respiro tu viaje, tu teclado..aunque me temo que la feria de ocasión hará que vueles de nuevo inalcanzable..., te seguiré como pueda ;-)

Homo libris dijo...

¡Hola, Maribel! ¡Menuda alegría leerte de nuevo!

¿Qué tal todo? Ya veo que liada en un grado verdaderamente extremo... espero que la situación revierta pronto y te deje un poco más de tiempo libre.

Me alegra que te gustase la recomendación de Pedro Páramo. Tomo buena nota de la de Freire, voy a buscarla a ver qué tal.

De lo de Ayala me enteré esta misma tarde, escuchando la radio mientras iba camino de la biblioteca pública a devolver unos libros. Me ha apenado tremendamente la noticia. Azote siempre decía que merecía el Nobel, y que le haría mucha ilusión que se lo concediesen, máxime con la avanzada edad. Por mi parte, aunque tengo como firme candidato a Delibes, no habría hecho ascos a ese premio para un hombre íntegro que tanto aportó a nuestras letras.

Para alivio vuestro, barrunto que el trabajo me va a sepultar durante unos cuantos días, por lo pronto, y que el poco (poquísimo) tiempo libre que me quede habré de dedicarlo a mi genial idea de la UNED. Ya me avisaba Roberto de ello: sangre, sudor y lágrimas. :D Eso sí, al menos caerán un par de entradas en el amigo Trotalomas, aunque sea en el fin de semana, y es que una la tengo pendiente desde hace semanas, y la otra es bastante actual.

¡Si hasta tenemos nuevo autor y libro en Bibliolandia, y con el viaje no pude votar! En cualquier caso, me encanta la elección que han hecho, y me gustaría formar parte más activa que esta primera etapa, de modo que tampoco puedo dejarlo mucho.

Un abrazo.

lammermoor dijo...

Aprovechando que hoy estoy un poco más "locuaz" y antes de que me líe (ya hice una escapada a Bibliolandia después de leer lo de que tenemos nuevo autor) comento.
Maribel, aunque Roberto nos cuida (el pobre ya firma para que no haya dudas de autoría), se te hecha de menos.

En cuanto a la entrada, tomo nota de Pedro Páramo, que es uno de esos libros que siempre tienes cerca pero no te terminas de decidir a leer (Eso sí, antes está Las Uvas de la ira)
Parece que este fue un fin de semana de difuntos, como bien enumeras Homo Libris.
REcuerdo que cuando se estrenó La Cabina, al día siguiente todo el mundo estaba con un pie sujetando la puerta de la cabina para que no se cerrara del todo (tiempos aquellos en que el movil no existía; ahora lo que no existen son cabinas -o están en peligro de extinción)

Bueno, os dejo. ¡Buenas noches!

loquemeahorro dijo...

Uniéndo tu entrada con el post de Lammermoor, diré mí "La Cabina" me ha dado más miedo que cualquier relato de terror que haya leído en mi vida.

La de años que me pasé sujetando la puerta de las cabinas con el pie, por si me quedaba encerrada ¡en serio!

Confesad ¿quién no ha tenido miedito al abrir una cortina de ducha después de Psicosis?

En fin, que queda una sensación un poco extraña cuando se van personas así, verdad?

Fulgida dijo...

Bueno, este día de difuntos me ha hecho desear no salir de casa; de los gruesos cirios de mi infancia y la visita al cementerio (amén de abrigo nuevo y dulces propios de la época), a la avalancha de calaveras, calabazas, niños vestidos de monstruo que te espetan un "truco o trato"... Me preocupa seriamente la norteamericanización de la cultura española (y no mentes la navidad que me pongo atómica).

Me encantó Pedro Páramo cuando la leí en la Facultad y luego repetí. Creo que tu comentario sobre ella es estupendo y que es un libro que HAY QUE LEER.
Hace tiempo, leí a Ayala tanto como narrador de historias, como en su faceta como ensayista; se va un virtuoso de nuestra lengua (y no quedan tantos).
Un abrazo,
F.

@scen dijo...

Hola, a todos. Yo no he leído Pedro Páramo, pero parece que tengo que solventarlo de manera rápida, pues tu comentario me ha dejado con ganas.
De López Vázquez no puedo añadir nada a tanto como se ha dicho de él. ¡Tantos registros y todos tan buenos!
De Ayala, creo que sus 103 años han sido bien aprovechados todos ¡Quién pudiera vivir tanto y tan lúcido, con esa mente tan valiosa!.
De Claude Lévi-Strauss, reconozco humildemente que sé poco o nada. :(
Pero les deseo descanso eterno a todos.

bibliobulimica dijo...

¡me gustó mucho tu elección! (como no ¿verdad? si es mi paisano ;-) orgullo de mi patria)
La verdad es que se van tres hombres que han hecho mucho por entender/mejorar/divertir nuestra manera de ser hombres y vivir en sociedad. Descansen en paz.

lammermoor dijo...

Vuelvo sobre mis pasos para hacer una apostilla al comentario de Loquemeahorro. Cuando estaba escribiendo mi entrada pensaba en Rebeca: esos planos de Manderley, por la noche, la señora DAnvers, tan siniestra. Y en otras películas como Escalera de Caracol (con la que también pasé miedo); ¿y qué me decís de los pájaros?
Pero me esoy saliendo por peteneras. La verdad es que se nos han ido tres grandes.

Homo libris dijo...

Lammermoor, lo de Bibliolandia a mí también me cogió a trasmano, con el viaje y demás, pero me encanta la elección que se ha llevado a cabo. Espero estar más lúcido y que las obligaciones me (nos) dejen algo de tiempo para disfrutar del club de lectura.

Pedro Páramo es un libro realmente magnífico, que atrapa, que nos sumerge en su trama hipnótica y plagada de significados. Si lo lees finalmente, ya nos comentarás tu parecer. Saltando a tu otro comentario, hay tremendas películas que aterran sin duda alguna. Hitchcock fue, en cualquier caso, uno de los grandes directores en este sentido.

Se nos fueron tres de los grandes, aunque como bien dices, recuperamos a Maribel y, en menor medida (ya que no “se nos fue” de forma tan marcada) a Roberto. Espero que tanto ellos, como tú, ahora que estás más locuaz, no dejéis de deleitarnos con vuestras entradas y comentarios.

Loquemeahorro, “La cabina” supuso toda una revelación en su día, y nos trajo al mejor López Vázquez. Hoy día, cuando las cabinas no son tales y, encima, están en extinción, lo tendríamos difícil para contar una historia que une claustrofobia a voyeurismo para deleitarnos con un escalofrío recorriendo nuestras espaldas.
Y sí, cuando se marcha alguien que ha estado ahí “siempre”, que constituye un referente en nuestras vidas, uno se siente más vulnerable, más pequeño. A mí me ocurre exactamente lo mismo.

Fulgida, calla, calla, que el imperio está aquí con toda su tropa… Perdemos nuestra esencia, nuestra cultura, con una facilidad espantosa. Ocurre con las costumbres, pero también con la lengua (y me consta que aquí toco un tema más que delicado para ti). En mi trabajo, donde es fácil escuchar una y otra vez pseudo-vocablos como “comitear” (to commit) o “printear” (de la función “printf”, en lugar de imprimir), pienso cada día que no puedo dejarlo pasar sin asesinar a alguien por el crimen que están cometiendo con nuestra lengua… pero pienso en las consecuencias y, de momento, me mantengo.

De la Navidad ni hablamos, que para algo ya está aquí: los mantecados, polvorones y turrones se suceden en los pasillos de los supermercados, y la campaña publicitaria enfocada hacia los niños bombardea todos los medios de comunicación…

Me alegra que te gustase el libro de Rulfo; a Ayala, por supuesto, debías conocerlo por tu propia formación, pero también imagino que por propio interés personal. Sin duda, se va uno de nuestros grandes… de los pocos que nos quedan, como bien dices.

Ascen, Pedro Páramo creo que te gustará, así que si te animas con él, no dejes de hacernos saber tu impresión. Ayala, por otro lado, falleció conservando una lucidez de pensamiento envidiable. ¡Quién pudiera decirlo con 80 años, cuando no con 103!

Bibliobulímica, jejeje, sabía que te gustaría mi elección. De hecho, cuando me decidí a escribir sobre la obra de Rulfo (con algo más de profundidad, y en exclusiva), pensé en ti y en lo que te parecería la entrada. Sin embargo, luego todo se torció con el teclado y demás, vinieron estas otras defunciones y al final se convirtió en una entrada conjunta. En cualquier caso, me alegra que igualmente te gustase.

¡Un abrazo para todas!

lammermoor dijo...

Regreso, again, para pedir perdón por la infamante h que se me ha escapado. No hace falta que Azote me fustigue; ya me estoy dando de latigazos.

Javier 16 dijo...

Qué tal Homo libris.
Al margen de la calidad como actor de José Luís López Vázquez, cuya obra, puede o no gustar; quiero señalar su capacidad de generar simpatía, y sobre todo, saber estar en cada uno de sus papeles. Agradezco que te hayas acordado de él.
Le conocí Personalmente en julio del 2007, cuando paseaba por el balneario de Sicilia en Jaraba (Zaragoza). Estaba bastante débil e iba acompañado por una mujer. Siempre me cayó bien esta persona y los personajes que interpretaba, y por ello, me acerqué a saludarle. Me recibió con entereza, haciendo gala de una educación exquisita propia de él, aún a pesar de su deteriorado estado. No le entretuve más, y me fui con la sensación que siempre tuve sobre su persona y su afable carácter. En segundos, descubrí la grandeza de una persona que siempre tuvo una sonrisa en la gran pantalla.
Sirva este comentario como homenaje a un grande.
Saludos

Isi dijo...

Ya me acuerdo de que el libro me lo recomendásteis en el blog, y apuntado lo tengo. No sabía que se podía asociar al día de todos los Santos, precisamente.

Yo, como podrás imaginar, de Jose Luis López Vázquez poco he visto... ¿me doy latigazos también??

Homo libris dijo...

Lammermoor, Isi, me preocupáis con vuestras ansias autofustigadoras. :D

Azote anda últimamente liada, así que no creo que nos dé ningún latigazo, lo que tampoco sirve de excusa para que nos relajemos, claro está. Su sombra es omnipresente, jajaja.

En cuanto a conocer en mayor o menor grado la obra de López Vázquez, Isi, creo que, quien más y quien menos, sabe algo de él, aunque no lo suficiente (si no hablamos del señor Parada, claro está ^^). Creo que sufrió, como tantos otros buenos actores de nuestro país, el lastre de "la españolada", del cine de bajo presupuesto (y eso, subvencionado en muchos casos), y de la habitual pero incomprensible lacra que tenemos en este país de renegar de todo lo propio. En fin, imagino que ahora se sucederán los homenajes, se reeditarán sus películas y se emitirán en televisión. Sirva al menos para que podamos acercarnos un poco más a su obra (como a la de Ayala, por otro lado, que imagino que aparecerá en diversas ediciones, aunque a fecha de hoy no es difícil de encontrar).

Javier, la anécdota que nos traes confirma la humanidad de una persona a la que, por otros círculos, se la tildaba de un poco pesetera. Imagino que, como todo el mundo, tendría sus momentos, pero si alguien sabía acercarse a él con el debido respecto (no más del que todos merecemos), sería tratado con la debida deferencia. Un hermoso recuerdo, al menos, te queda de él.

¡Un abrazo!

El Señor de las Moscas dijo...

¿Se puede creer, compadre, que ayer fuí presencié con estos ojitos y estas orejitas la proverbial confusión que constituye el chiste más viejo que el del perro Mistetas y que tiene a Levi-Strauss como término sujeto a confusión con su otro célebre homónimo dentro de lo que es la Historia? ¿Puede creerse que dije a una persona '¿sabes que se han muerto Ayala y Levi-Strauss, los dos el mismo día?', y que la persona me contestó que Ayalapues bueno, pero que lo único qe había hecho Levi-Strauss era inventarse un nuevo tejio textil y que ya ves tú qué mérito? ¿Puede creerse que no exagero, que esto ocurrió tal que asín como que me llamo Señor de las Moscas?

El Señor de las Moscas dijo...

Y ahora, corrijo:
-'Fuí presencié', dejémoslo en sencillamente 'presencié'.
-'Ayalapues', sencillamente 'Ayala'.
-Qe es 'que'
-Y 'tejio' es 'tejido'
Como ve, las teclas de mi ordenador tampoco están muy católicas.

@scen dijo...

Es cierto que López Vázquez se vió perjudicado por el calificativo de españoladas para sus películas, pero a poco que uno se esfuerce ve que no es lo mismo López Vazquez que Pajares o Esteso. Por ejemplo.
Creo que con el tiempo ha podido librarse un poquito de ese lastre que comentas.
Un saludo.

Finduilas dijo...

Ains, totalmente de acuerdo en lo preocupante de la americanización de nuestras costumbres.
Y lo peor de todo es que aun así hemos copiado sólo la forma, esto es, la cosa se ha quedado en disfrazarse para irse de discoteca (o para llevar a los niños al cole, que es como lo van a terminar de imponer).
No es que hayamos copiado la tradición gringa completa (no llevamos a los niños a pedir caremlos por el vecindario), sino que estamos perdiendo las nuestras por algo que no es más que fachada, y ganas de cachondeo.

Homo libris dijo...

Muy señor mío, y de las moscas. Además de congratularme por haber estado ayer disfrutando de la presencia de uno de sus acólitos, permítame no reírme por lo que nos cuenta, sino echarme las manos a la cabeza y gesticular ante lo que me parece algo que, no por previsible, es menos lamentable. Cuando oía la noticia de Ayala en la radio, precisamente comentaron también lo de Claude Lévi-Strauss e hicieron la broma de turno. Pensé en ese momento que más de uno lo pensaría en serio, y ahora viene usted a confirmárnoslo. ¡Ay, qué país! Respecto al teclado, no se preocupe usted, pues parece que están rebeldes últimamente.

Ascen, por eso os lo decía. Es cierto que para los grandes el calificativo quedó atrás, pero el cine español lo ha sufrido durante bastantes años. López Vázquez quizás lo sufrió más en su faceta cómica, pero no tanto en los papeles dramáticos que interpretó.

Finduilas, es muy triste que abandonemos las tradiciones de nuestros mayores por adoptar las que vienen de fuera. Pero más lo es aún, como dices, que se produzca de forma tan superficial, sin conocer sus orígenes ni qué las suscita. Aunque, por otro lado, cuántas de nuestras costumbres repetiremos periódicamente sin profundizar en por qué están ahí… Algo a lo que poner remedio, sin duda alguna.

Saludos.

loquemeahorro dijo...

Javier, muchas gracias por contarnos esa anécodta, yo le admiraba mucho y creo que pertenecía a una generación de actores geniales, que sin embargo, resultaban mucho más cercanos y correctos, que muchos que han sido mucho menos.
Yo también tengo una anécdota que demuestra que era un caballero, el martes os la cuento, ahora me tengo que ir.

Isi ¿me permites que te ponga una lista de pelis de J.L.V. que considero maravillosas? sin azotes ni nada, de verdad :-)

Homo libris dijo...

De hecho, esta noche en TVE1 emiten la última película que rodó López Vázquez: "¿Y tú quién eres?", de Antonio Mercero, que cuenta también en el reparto con Manuel Alexandre y Álvaro de Luna.

Por otro lado, mañana por la tarde, en la misma cadena de televisión, emiten "Operación cabaretera", que nos acerca al lado cómico del actor.

A mí me encantaron en su día las de la serie de la familia ("La gran familia", "La familia y uno más", "La familia bien, gracias"), y su participación en "La escopeta nacional", "Patrimonio nacional", "Plácido" y la divertidísima "Atraco a las 3". En cualquier caso, yo me apunto a ver la lista de recomendaciones de Loquemeahorro, que a buen seguro nos aporta jugosos títulos y comentarios sobre los mismos. ¡Ah! y, por supuesto, a esa anécdota sobre el actor.

Un abrazote.

bibliobulimica dijo...

Homo Libris:
¿Ya le contaste a Azote todo lo que se la extraña y menciona? en fin ¡que pasen un gran fin de semana!

Leara dijo...

El fallecimiento de J L López Vázquez fue un trago. Me encanta ese hombre.

Tendremos que echarle un vistacillo a Pedro Páramo.

Un saludo Libris!

Homo libris dijo...

Sí que lo fue, Leara, sí que lo fue. Respecto a Pedro Páramo, creo que te gustará. Si te haces con él, ya nos contarás tu parecer ;)

Un abrazo.

lahierbaroja dijo...

Felicidades por la entrada, me ha gustado mucho.

Coincido contigo sobre "Pedro Páramo", es de lo mejorcito, la he leído dos veces y la sensación que deja es fantástica.

Qué grande, Sabina es capaz de incluir lo que quiera en sus canciones.

Homo libris dijo...

Tienes toda la razón respeto a Sabina (un verdadero poeta macarra, jeje) y a la novela de Juan Rulfo. Me alegra que te gustase la entrada.

Saludos.