miércoles, 17 de marzo de 2010

Los años perdidos de Sherlock Holmes

Lo soñó un irlandés, que no lo quiso nunca
y que trató, nos dicen, de matarlo. Fue en vano.
El hombre solitario prosigue, lupa en mano,
su rara suerte discontinua de cosa trunca.
No tiene relaciones, pero no lo abandona
la devoción del otro, que fue su evangelista
y que de sus milagros ha dejado la lista.
Vive de un modo cómodo: en tercera persona.
Atiza en el hogar las encendidas ramas
o da muerte en los páramos a un perro del infierno.

J. L. BORGES (Los Conjurados. Fragmento.)
Algo que ya sabéis quienes leéis de cuando en cuando lo que por aquí y por allá voy escribiendo es que Holmes es uno de los personajes literarios que más fascinación ha ejercicio sobre mí desde los inicios de mis andanzas bibliófilas. Ya de niño me cautivaba la figura de este detective calculador, de arrebatadora personalidad, sagaz y con una capacidad asombrosa de pasar de una siempre supuesta apatía a la acción. Tendría unos nueve o diez años cuando comencé a devorar “El Canon Holmesiano” y, aunque preferí siempre sus relatos, lo cierto es que las cuatro novelas de Conan Doyle no tienen nada que despreciar. Recientemente, tanto Lammermoor como Alienor hacían alusión al personaje; la primera, recordándonos el ambiente gótico y misterioso de El sabueso de los Baskerville tras una relectura, la segunda, hablándonos de la última adaptación cinematográfica basada en la estrecha relación entre Holmes y Watson y su lucha conjunta contra el crimen.

Tan conocida es la fama de Sherlock Holmes como el profundo odio que llegó a sentir hacia él su creador, Sir Arthur Conan Doyle. Lo menciona Borges en el fragmento del poema que encabeza la entrada, y a tanto llegó ese sentimiento de afrenta que decidió arrebatarle la vida. Cuando Conan Doyle publicó en 1891 "El problema final" no sabía lo que le esperaba. Tras un último enfrentamiento con su némesis particular, el profesor Moriarty, Holmes y él se despeñaron por la catarata Reichenbach, en Suiza, muriendo ambos. Lectores indignados dirigieron al autor epístolas no precisamente amorosas, y los editores le insistieron en que recuperase a Holmes, de modo que Conan Doyle tuvo que desvelar a Watson lo ocurrido en el relato titulado "La casa vacía". Sin embargo, Holmes no fue muy pródigo en explicaciones, y lo único que supo Watson (y, de paso, los pobres lectores) es que se ocultó durante unos años para no poner en peligro a Watson y que, al darle por muerto, la organización criminal organizada por Moriarty relajase sus medidas de seguridad y fuese, de este modo, más sencillo proceder a su desmantelamiento. Algo que sí supimos, sin embargo, es que pasó algún tiempo en Lhasa, en el Tíbet, y de su estancia allí y de cuanto aconteció durante la misma es de lo que nos habla Los años perdidos de Sherlock Holmes, de Jamyang Norbu.

Norbu, el autor, es un reconocido activista de la causa del Tíbet. Así, si unimos este hecho con su afición por la novela anglosajona (y, en este caso particular, por la obra de Conan Doyle y el Kim de Rudyard Kipling) no es de extrañar que tengamos ante nosotros una novela peculiar que aúne la faceta detectivesca de Holmes con un particular Watson en la figura de Hurree Chunder Mookerjee, un funcionario indio bastante peculiar que le acompaña en estas nuevas aventuras ejerciendo de cronista de las mismas.

Aunque salvando distancias, la novela me ha recordado a Las puertas de Anubis, de Tim Powers, posiblemente por el ambiente decimonónico, bastante exótico en este caso, en el que transcurre la narración y las situaciones extraordinarias a las que tendrá que hacer frente nuestro detective. La opresión de China al Tíbet, la presencia del Gran Lama y ciertos toques de magia ofrecerán una visión que no teníamos previamente sobre el gran Sherlock Holmes.

En resumen, una novela ágil, que se lee con deleite y que resulta especialmente interesante, como pastiche holmesiano, para aquellos que admiramos al personaje y no dudamos en seguirle incluso aunque cambie de nombre y nacionalidad.

14 comentarios :

La Belle Dame Sans Merci dijo...

Mmmmmh, me parece ampliamente interesante: me lo pillaré, que me fío muy mucho de tu gusto. ;)
¡Un besote!

Homo libris dijo...

Espero que te guste, Alienor. El final es un poco peculiar, pero el ritmo de la narración resulta bastante ágil y la historia interesante.

Por cierto, a ver si voy respondiendo estos días a los comentarios de las entradas anteriores, que me ha sido imposible entrar por aquí con tranquilidad. :)

Un abrazo.

Elwen dijo...

Yo para empezar debería leer algo de Holmes-Doyle y luego ya veré si hago acopio del algún "pastiche" xDDD

Sí, sé que no tengo perdón y que llevo un año diciendo que lo haré pero tengo la eterrrrrna lista sobresaturada.

Fulgida dijo...

¡Ohhhhhhhhhh, qué pinta tiene! Lo quiero YA.
Yo también soy una admiradora de Holmes (es mi fascinación por el XIX), con incursiones en la obra de Arthur Conan Doyle desde la niñez plagada de lecturas de aventuras y reencuentros periódicos desde entonces.
F

lammermoor dijo...

Me pasa lo que a Elwen ¡tengo un auténtico colapso entre libros comenzados, esperando ser leídos, reservados en la biblio y demás! Pero tomo nota de él; además, la editorial que lo publica es una garantía añadida.

Sally dijo...

A mí también me gusta mucho. Empecé viendo los dibujos animados de Holmes y continué con los libros. Un gran personaje, que además, no pasa de moda. Un saludo

Homo libris dijo...

Fulgida, pues ese YA va a tener que ser un "ya" en toda regla. Me ha dicho un pajarillo que hoy es tu cumpleaños así que...

¡Muchísimas felicidades!

Besos, abrazos y albricias. ;)

bibliobulimica dijo...

pues lo tendré en cuenta en mi plan infinito. A mi todo lo que tenga que ver con el Tibet me chifla.
Por cierto, aprovecho también y le deseo a Fulgida un muy feliz cumpleaños ¡que cumplas muchos más!

Fulgida dijo...

¡¡Muchísimas gracias!! Eso, eso, que me caiga por el cumple, por el santo o por buena, guapa y lista ;-P
F

@scen dijo...

Huummm. No sé si me gustará un libro de Holmes que no esté escrito por Conan Doyle.
Quizá lo intente.

Gww dijo...

Me encantan estos pastiches, ójala otros personajes de la Literatura tuvieran una corriente de seguidores y émulos como en el caso del detective inglés.

Un abrazo.

Homo libris dijo...

Elwen, la lista de infinitas lecturas pendientes no nos va a dejar vivir tranquilos nunca, me temo, jejeje. Bueno, ánimo y a por Conan Doyle, que a buen seguro no te defraudará. Cuando te hagas adicta a Holmes habrá tiempo para pastiches varios. ;)

Lammermoor, como con Elwen entiendo lo de la lista, pero en tu caso hago especial hincapié en que te gustará el libro, habida cuenta de tus gustos literarios y de que Holmes forma parte de ellos. Además, como dices, la editorial es una verdadera garantía de calidad en este caso (cada día me gusta más, jeje).

Sally, los dibujos de Holmes creo que nos marcaron a más de uno en su día. Poco tenían que ver con los libros, ciertamente, pero qué inolvidable es ese Moriarty lobuno con sus secuaces y los inventos que usaban para hacer cualquier cosa que no fuese el bien, ¿verdad? :)

Bibliobulímica, anota, anota, que seguro que te gustará, jejeje. ¡Y no dejes de contarnos!

Fulgida, ¡eso, eso, que caiga por todo ello y por mucho más! ;)

Ascen, yo también soy bastante reacio a los pastiches y versiones de todo tipo, pero hay ocasiones en que, bien sea por la originalidad del enfoque o porque el personaje lo merece, les doy una oportunidad. En este caso no me he sentido defraudado, la verdad, aunque es un Holmes un tanto atípico el que se nos presenta en el libro (especialmente en su segunda mitad).

Gww, como le decía a Ascen soy algo reacio a los mismos (realmente, al “aprovechamiento” del éxito de un determinado tema o personaje, pero esto se extiende hasta al propio creador en ocasiones), pero en ocasiones les doy una oportunidad y me sorprendo gratamente.

Un abrazo para todos desde este ostracismo forzoso. ¡Se os echa (MUCHO) de menos!

Alberto López Aroca dijo...

Estimado amigo Homo Libris:

Si tiene interés en los pastiches sherlockianos en general, le sugiero eche un vistazo a mi blog, donde he reseñado ya un buen puñado.

Un saludo,
Alberto López Aroca

Homo libris dijo...

Bienvenido, Alberto, a esta humilde morada.

Veo con agrado que su blog (no le apeo el tratamiento ya que usted también se dirige a mí de este modo) recoge, además de textos sobre Holmes todo tipo de reseñas "bolsilibrescas". Le enlazo desde este blog y desde mi otro blog de bolsilibros, que veo que conoce por alguna portada que incluye el suyo sobre Silver Kane. ;)

Un cordial saludo.