martes, 18 de agosto de 2009

Amar en tiempos revueltos

Hace unos meses traía al blog el ensayo de Muñoz Molina sobre la Córdoba de los Omeyas que tanto me había gustado, y entre los comentarios que surgieron a colación de mi reseña y de los que tanto suelo aprender (¡me encantan!), hubo uno de Maribel en el que citaba el ensayo que nos ocupa hoy: Usos amorosos de la posguerra española, de Carmen Martín Gaite, que he leído tal y como ella anunciaba: como si se tratase de una novela. Espero que este comienzo haya tranquilizado a quienes estuvieran tirándose del cabello ante una posible entrada "telenovelesca", dado el título de la misma :D

Dividido en nueve capítulos, la autora vuelve a reflexionar sobre los usos y costumbres amorosos de los españoles, como ya hiciera en su tesis doctoral centrada en el mismo tema pero durante el siglo XVIII en nuestro país. Comienza la andadura amorosa justo tras la implantación del régimen franquista al finalizar la Guerra Civil Española. De esta etapa heredaríamos la influencia de Primo de Rivera, siendo su hermana Pilar la impulsora, desde la Sección Femenina de la Falange que fundara aquél, de un modo de vida acorde al sentir de la decencia católica. De sus desvelos por guardar el honor de la española de pro llegaría la formación de la esposa ejemplar de la época, que incluiría el coser, limpiar y tolerar –limitándolos, eso sí- en el marido los arrebatos propios de su carácter masculino y, siempre, español.

A lo largo de los años, por supuesto, las costumbres amatorias de los españoles fueron cambiando, tornándose en algo más liberales conforme transcurría el siglo. Nuevos aires llegaban del exterior, fundamentalmente a través del respiradero del cine norteamericano, que comenzó a estar en boga en aquél entonces. La moral estaba en peligro y los padres se desvelaban por limitar las correrías de los hijos y, en particular, de las hijas. La presentación de las mismas en sociedad, el flirteo velado con los chicos, el primer (y, las más de las veces, único) novio o el momento del casamiento serán situaciones que Martín Gaite nos acercará desde una perspectiva que denota a las claras la cercanía en lo personal de aquello que nos está narrando. Aunque se trata de un ensayo, la obra está escrita desde un punto de vista subjetivo, lo que no le resta seriedad sino que nos acerca aún más a aquello que nos está contando. Lo hace más vívido y creíble. Conforme avanzan los capítulos lo haremos también en la Historia, que lamentablemente (tampoco era la intención de la autora que fuese así) no llega hasta la etapa de transición a la democracia.

El libro me ha parecido de lo más interesante y ameno, permitiendo un acercamiento muy instructivo a los usos amatorios de nuestros abuelos. Y es que España habrá cambiado, nuestras costumbres también, pero a día de hoy es fácil comprobar cómo las diferencias intergeneracionales –en particular entre los habitantes de los pueblos- siguen estando en buena parte marcadas por una época en la que España permaneció separada del resto del mundo de una forma, quizás, más tajante que la relatada por José Saramago en La balsa de piedra.

31 comentarios :

Elwen dijo...

Yo para estos casos prefiero escuchar a mis abuelos y sus batallas. Sobretodo cómo cuenta mi abuela que la obligaron a ser novia de mi abuelo y cómo él mientras hablaba la miraba enamorado ^_^

Curiosamente y al contrario de lo que pueda parecer, mi abuela seguro se hubiera casado por dinero y sin embargo sus padres la casaron con un hombre bueno.

maribel dijo...

Hola Homo libris
primero decirte que la influencia es mutua, ya que tengo ya La Córdoba de los Omeyas, y por un comentario tuyo, me estoy leyendo "León el africano" (la única manera de visitar Granada en unas fechas en las que, como tú dices, es territorio Comanche, jejeje!)

De Martin Gaite, qué te voy a decir, acudir a estos ensayos es otra manera de conocer a un escritor que te gusta, y muchas veces, entender su obra, y un poco a nosotros mismos...

Ensayos novelados como "El proceso de Macanaz" y "Los usos amorosos del XVIII" , son otra de las maneras de la autora de acercarnos la historia de España, y de esa distancia, retraso, separación del resto, que a poco que rasquemos aparecen por ahí.

Martin Gaite hizo cuanto pudo por salir de los moldes que la sociedad marcaba para ella, ha vivido en New York, ha mantenido siempre una curiosidad de niña, y una capacidad increible de "Hilarlo" todo...

Desde luego, nada que ver con una telenovela ;-)

Isi dijo...

A mi abuela, si le dices algo relacionado con el tema del flirteo; por ejemplo, si cuenta que se paró a hablar con un señor que resulta que era de su pueblo y tú le dices que igual la engañó para ligar, ¡¡¡se pone toda colorada!! os lo juro de verdad!! qué tía mi abuela.

Me gustaría preguntarla cómo se casó con mi abuelo, pero es que ha muerto hace poco y todavía el tema la pone muy triste. Entre ellos estoy segura de que había mucho amor, por fortuna.

Laeryn dijo...

No suelo leer ensayos, más por desconocimiento que por otra cosa, pero has conseguido despertarme curiosidad con este. Me lo apuntaré para buscarlo más adelante (ahora estoy enganchada a un par de libros que difícilmente voy a soltar en breve) y echarle un vistazo, ya te diré qué tal ;)

Elwen dijo...

Jajajaja Isi, genial tu abuela. La mía llega emocionada a casa si alguien le dice "bonita" y siempre anda dejando caer su edad porque no lo aparenta para que la halaguen.

loquemeahorro dijo...

Leí este libro hace muchos años, en concreto cuando hacía el COU (sí, entonces se hacía el COU), cosa que me vino muy bien, porque después me "cayó" en el comentario de texto de la Selectividad.

Recuerdo que es muy ameno e interesante, aunque como han pasado tantos milenios, solo recuerdo un par de detalles.

Por ejemplo una de las muchas contradicciones: Se animaba por activa y por pasiva a las mujeres a que se casaran.

Pero (sobre todo en la postguerra) era numéricamente imposible, que se casaran todas, y adjuntaba un texto (creo que firmado por la propia Pilar P. de R.) en el que decía que una mujer también podía ser útil si se quedaba soltera, y que podía trabajar en determinados campos, y que no hacía falta que su familia la tirara por un barranco, ni nada...

De hecho creo que ella no se casó, y no se consideraba "inútil".

Un muy interesante libro, y muy buena recomendación, gracias a Homo Libris, y a Maribel.

Y gracias, gracias, gracias, a que ese tiempo pasó!!!!

Eva dijo...

No creo que lo lea por tres cosas: 1ª no leo ensayos aunque llegará el día en que lo haga. 2ª Como dice Elwen, yo prefiero escuchar a mi madre que la pobre día tras día me cuenta cómo conoció a mi padre y patatín patatan y 3º es que me pongo negra viendo como la mujer en aquellos años tuvo que agachar la cabeza y convertirse no sólo en la esclava de su marido si no también de los amiugos del marido, de la familia del marido...
Ay! es que me caliento y no paro;)

Homo libris dijo...

Elwen, yo también prefería escuchar a mis abuelos: su visión era siempre más cercana. Sin embargo, a día de hoy no mantengo a ninguno con vida, pero sigue interesándome saber cómo era la tierra en la que vivieron. También es cierto que su visión era forzosamente parcial, y que el ensayo nos da una perspectiva más global sobre los hechos que acontecieron.

Lo que comentas sobre el casamiento de tu abuela por amor, gracias a la decisión de sus padres, es algo maravilloso sin duda :)

Maribel, el agradecimiento es mutuo, ya que descubrí este ensayo por tu comentario, y lo he disfrutado de principio a fin. Si estás leyendo León el africano, habrás pasado justo al principio por Santa Fe, justo cuando los Reyes Católicos acababan de construir el campamento. Sólo cuando ardió lo edificaron en piedra, siguiendo el plano de una ciudad burgalesa: Briviesca.

De Martín Gaite había leído algo de su narrativa, pero nada de su obra ensayística, así que ha sido un descubrimiento muy grato.

La Belle Dame Sans Merci dijo...

¡Interesante! Me lo apunto en la lista. ^^ Tengo que admitir que hace años que no toco prácticamente ninguna bibliografía relacionada con la España franquista, y menos con la situación de la mujer en aquella época. Pero al hilo de la historia de la mujer, hace poco leí un libro fantástico, "Ellas solas" de Virginia Nicholson, que trata la situación de la mujer durante la Primera Guerra Mundial y el periodo de entreguerras. Muy esclarecedor y con unas fuentes maravillosas. Especialmente, en lo que a clubes literarios femeninos se refiere.

Homo libris dijo...

Isi, lo que nos cuentas de tu abuela me encanta: ¡ese ruborizarse ante una hipotética (y factible) propuesta de ligue! Preguntarle por tu abuelo y cómo se conocieron es algo que conviene posponer, sin duda. Y por cierto, siento esa pérdida tan reciente. Besos.

Laeryn, creo que puede interesarte porque está escrito de forma tal que nos permite adentrarnos en la época y visionarla como si se tratase de un documental. Sin duda, es ma´s que interesante, así que ya nos contarás si te haces con él.

Lo que refieres, Loquemeahorro, es cierto: el libro deja muy clara la sensación de presión que existía sobre las muchachitas de la época para conseguir ser un buen partido. No había hombres para todas, tras finalizar la guerra con tantísimas bajas, y la que no conseguía marido quedaba “para vestir santos”, por más que luego pudiera haber tareas donde realizarse como mujeres: pero era un segundo plato de poco gusto para ninguna. Afortunadamente, eso sí, han cambiado los tiempos a este respecto.

Eva, tranquila, tranquila, que creo que a día de hoy a todos nos indignan aquellos tiempos y el trato vejatorio que sufrió la mujer. Y no sólo ella, sino también los niños, que eran adoctrinados según las consignas del régimen. Creo haberlo recomendado en alguna ocasión por aquí, pero lo traigo nuevamente a colación: El florido pensil, de Andrés Sopeña Monsalve, trata este tema con soltura y desparpajo, aunque no quita fuerza a la reflexión en torno a la educación de los niños en el franquismo. Os encantará, sin lugar a dudas.

Homo libris dijo...

Alienor, has quedado intercalada entre mis dos comentarios en el tiempo que he tardado en preparar un fresco y estimulante café con hielo, jejeje. Tomo buena nota de tu lectura, porque al fin y al cabo, y salvando el aspecto moralizador-católico del franquisco, el periodo de la posguerra debe guardar bastantes similitudes en ambos casos. En cuanto al ensayo de Martín Gaite, creo que te resultará interesante. ¡Ya nos contarás!

HLO dijo...

Más delicioso aún es "Usos amorosos del dieciocho en España", en Anagrama también. ¡Ay, tengo debilidad por el dieciocho, qué se le va a hacer...!

Homo libris dijo...

HLO, pues me llamó la atención la referencia a ese ensayo en la introducción al que traía al blog, así que habrá que echarle un vistazo a esa edición que nombras :)

¡Gracias por la recomendación!

Elwen dijo...

¡Extra! ¡Extra! ¡Por fin tengo a Tennyson en casa!

Hoy me atendió una chica muy amable en la biblio que me explicó algunas cosillas, entre ellas que estaba buscando en la sección de poesía canaria no en la de poesía (a secas). Vamos que menuda pardilla estoy hecha, debería haber ido al curso para usuarios xDDDD

Curiosamente, y no es la primera vez que me pasa, alguien se dejó un marcapáginas que por detrás tiene escrito "traducción detestable, pobre, engreída". Lo habrán dejado adrede?, se referirá a este libro o a otro?. Siempre que me encuentro cosas en los libros me acuerdo de una de las cartas de 84, Charing Cross Road.

Homo libris dijo...

¡Enhorabuena, Elwen! ¡Muchísimas felicidades!

La verdad es que no me lo puedo creer... ¡que librera más pardilla! Bueno, no sé si Tennyson pasaría algunas vacaciones en las "Islas Afortunadas", pero eso de buscar su poesía en esa sección... En fin, el caso es que por fin lo tienes, y la edición es genial. Sobre la traducción, no sabría que decirte, a mí me gustó mucho el libro, aunque mi nivel de inglés, fuera de las lecturas técnicas, no da tanto de sí como para dedicarme a estos menesteres comparativos. Le comentaré a Azote que le eche un vistazo, que para algo es filóloga inglesa, o tal vez Alienor pueda decirnos algo sobre la edición, porque es la que ella maneja y es la que nos recomendaba.

En cualquier caso, a disfrutar del libro. Yo por fin recogí mi Tristram Shandy esta semana, y estoy a ver si alcanzo a la gente del club :D

Un abrazote.

loquemeahorro dijo...

De El Florido Pensil (que yo también recomiendo) hemos hablado, si no en este blog, en el de EstoDeVivir, por lo menos, cuando nos contó que en Cuba les hacían cantar Vietnaaaaaaaam, Vietnaaaaaaam....
http://estodevivir.wordpress.com/2009/07/24/zoia-kosmodemianskaya/

Homo libris dijo...

Cierto, cierto. Saber, yo sabía que algo habíamos hablado, pero no donde :D

Saludos.

La Belle Dame Sans Merci dijo...

¡Aish, el café con hielo! Me han prohibido el café durante una temporada y voy llorando por las esquinas cada vez que lo pienso... T-T ¿Habéis visto alguna vez Las Chicas Gilmore? Pues yo soy tan adicta como Lorelei, en serio. XD

¡A lo importante!¡Enhorabuena por lo de Tennyson, Elwen! Si es la edición de Pre-textos, a mí me gustó, aunque es cierto que algunos poemas de la antología estaban mejor traducidos en otros sitios. Pero esto ya es manía personal. La que podrá hablar con propiedad, por lo que dice Homo Libris, es Azote, que para algo es filóloga inglesa.:) Yo siempre recomiendo que la edición sea por lo menos bilingüe. Es que es ver algunas traducciones de poetas románticos ingleses (me estoy acordando de una de Byron que tengo en Navarra) que son para echarse a llorar...

Fulgida dijo...

Estoy con HLO, ese "Usos amorosos del dieciocho en España"... Mi tesis doctoral es sobre el XVIII y lo leí para despejarme la cabeza con algo más ligero sin salirme del marco temporal (también me dio por "El arte de las putas" de Moratín padre y toda poesía erótica del siglo que cayó en mis manos). Si te interesa el tema, en el libro "¿Eva o María?: ser mujer en la época isabelina (1833-1868)" de Colette Rabaté (Universidad de Salamanca, 2007) hay un capítulo dedicado a los usos amorosos en el XIX.

Homo libris dijo...

Alienor, mujer, piensa en el estrés que limitas junto a la dosis diaria de cafeína :) Tú no serás también de las de dolor de cabeza matutino si no tomas tu “chute” en el desayuno, ¿no?

En cuanto a las traducciones, ya se sabe aquello de “traduttore, traditore”, y más aún si hablamos de poesía. De todas formas coincido en que lo ideal es una edición bilingüe, para tener siempre el original como referencia e ir, poco a poco, sabiendo cómo sacarle más y más partido al texto.

Fulgida, anoto las referencias que nos comentas, ya que me parecen lecturas muy interesantes en torno al tema que veníamos tratando a raíz de la entrada. Muchas gracias por tu recomendación. Por cierto, ¿tienes algún blog? Vi que tu perfil de Google no era accesible y me pregunto si escribes habitualmente en alguno :)

Saludos.

Fulgida dijo...

Nop, nada de blog en propiedad; soy una visita-blog que a veces se queda una temporada.
El tuyo y el de Elwen me gustan mucho.

Homo libris dijo...

Vaya, es una lástima. Sin duda alguna aprenderíamos mucho con él, pero en cualquier caso, esperemos que la temporada que te quedes por estos lares sea larga.

Gracias, por la parte que me toca, respecto a los gustos blogueros :)

¡Nos leemos!

maribel dijo...

ola Homolibris
Aunque la vía de preguntar a los mayores es por supuesto complementaria, si os gusta indagar, además de los ensayos de Martín Gaite de los que hablamos, otro que también resulta ameno para recordar nuestro pasado reciente es Los años del miedo de Eslava Galán, se lee como una novela.

Me da pena haberme perdido la adaptación teatral del Florido Pensil ;-(

Tomo nota de los que recomendais, veo que Fúlgida y HLO coinciden conmigo en Usos amorosos del XVIII ;-)

Homo libris dijo...

Muy buenas, Maribel.

Precisamente mientras escribía la breve reseña sobre el libro de Martín Gaite pensaba en Eslava Galán. Y es que el autor, que traje no hará mucho al blog por una de sus novelas sobre la Guerra Civil, tiene en su haber numerosos ensayos que se leen de forma amena y que divierten a la par que enseñan. Además del que citas, son interesantes Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie, o el que creo que será más polémico y que tengo ganas de leer, El catolicismo explicado a las ovejas. En la web del autor podemos encontrar algunos de estos ensayos tan amenos, ideales para quienes desean adentrarse en este género y aún les da algo de reparo.

Saludos.

Elwen dijo...

Creo que no me expliqué, la pardilla era yo V_V. Sin saberlo me había metido en poesía canaria y por eso no lo encontraba. Sobre la traducción ya te diré, de momento no he podido ni abrirlo.

Homo libris dijo...

¡Ja, ja, ja! Elwen, entonces sí, un poco pardilla has sido. Pero con cariño ;) En fin, habría tenido más delito que fuese la librera, que al fin y al cabo trabaja allí.

Ya nos contarás qué te parece el libro.

Saludos.

maribel dijo...

Homolibris
venía aquí para agradecerte el apunte sobre Santa Fe, nunca lo hubiera relacionado con Bivriesca, tengo una añoranza de Granada tremenda...

A mi también me había creado curiosidad en la web de Eslava Galán, el título de las ovejas, recordando En busca del Unicornio, me imagino que merecerá la pena!!, al final entre las recomendaciones, los enlaces, ha quedado tu entrada lista para una tesis ;-)

Homo libris dijo...

Maribel, como siempre, las entradas quedan mucho más jugosas con vuestros comentarios y recomendaciones.

En cuanto a Santa Fe, es que la historia es muy curiosa y, además, la de mi pueblo, jejeje.

Saludos.

Fulgida dijo...

Maribel, Fulgida sin tilde, porque (lo explico aún a riesgo de quedar pedante total, pero no quiero ser pasto de Azote) no está tomado del adjetivo castellano sino del originario latino fulgidus, -a, -um (brillante). ;-D

maribel dijo...

Fulgida
tomo nota, entre la tilde fantasma y el ola sin "H" ya soy pasto del látigo de Azote, pido disculpas, ;-(

Homo libris dijo...

Uy, pues yo también estuve a punto de poner la tilde en alguna ocasión, pero al ver el nombre así, intento mantener en las respuestas el que usáis (excepto, en ocasiones, cuando está escrito totalmente en minúscula). Tomo buena nota de la aclaración etimológica :)