Hace un par de días fui con Azote al supermercado y nos ocurrió algo bastante curioso. Al atravesar un pasillo vio a lo lejos a una pareja, y me dijo: "Creo que conozco a ese chico. Era un amigo de la pandilla del instituto, en Córdoba". "Pues vamos y le saludas", respondí yo. Seguimos andando, y en uno de los cruces entre pasillos nos encontramos frente a frente. "¡Hola!", exclamó Azote. "Tu eres F., ¿verdad?", le espetó. "Sí, y tu eres... no me lo digas... ¡Azote!". Dicho y hecho, nos presentaron a las respectivas parejas, y comenzaron a recordar viejos tiempos, batallas y compañeros. Entretanto, la conversación permitió la intervención de la chica, M. y la mía. Ella tenía un acento que nos hacía sospechar que de Cádiz no era precisamente. La conversación fluyó por unos y otros derroteros, y en un momento dado, ante un comentario de M., le preguntamos de dónde era. "De Polonia", respondió ella. Y yo, en un arranque de inusitado atrevimiento biblioadicto dije: "Oye, pues podrías traducirme el último libro de Sapkowski" (risita). "¿Sapkowski? ¿Conoces a Sapkowski?", se extrañó. "Sí, me encanta su saga de Geralt de Rivia. Lo que ocurre es que el último libro no ha sido traducido al castellano", respondí. Y la conversación pasó a convertirse en un cúmulo de alabanzas al autor, ranas y gusarapos para el traductor y la política editorial de Bibliópolis/Alamut, y recomendaciones literarias. Pasado un rato Azote y yo nos despedimos de la amable pareja, y marchamos para casa.
Hasta aquí, una historia curiosa sobre cómo puedes encontrarte a alguien tan friki como tú en el lugar más inesperado. El caso es que insté a Azote a acercarse a la saga de Sapkowski, aun a sabiendas de que caería en las redes de Andrzej y se encontraría en la misma y desesperante situación que muchos de sus seguidores en este país, incluido yo mismo. Porque resulta deprimente que George R. R. Martin no termine Canción de Hielo y Fuego, pero es que el séptimo volumen de la saga de Geralt, que en España recibirá el título de La dama del lago, lleva escrito unos lustros. En fin, que el encuentro me trajo la gratificante sorpresa de comprobar hasta qué punto es cierto que Sapkowski es un referente entre los autores polacos y el ingrato recuerdo de la espera desesperante.
Pero heme aquí que esta tarde abro el correo y me encuentro con un aviso por parte de una distribuidora editorial avisando de la publicación de La daga del lago. ¡Albricias!, exclamo, y corro a seguir el enlace incluido en el correo. Y, mi gozo en un pozo, me encuentro con el siguiente mensaje:
SE RECUERDA QUE LA EDITORIAL HA DECIDIDO DIVIDIR EN DOS EL LIBRO. NO SE TIENE FECHA PARA EL SEGUNDO VOLUMEN.
Es una verdadera VERGÜENZA lo que están haciendo con esta saga. Publican todos los libros a buen ritmo, hasta el último. Después, comienzan a reeditarlos uno a uno en otra editorial que, curiosamente, adquiere el fondo bibliográfico de la antigua Bibliopolis. Ahora, años después, publican la PRIMERA parte del libro (como si el original tuviese más de una), y no dan fecha para la segunda. Se habla de inicios de 2010, pero habida cuenta de la seriedad que ha mostrado la editorial hasta la fecha, empiezo a temer que lleguemos a 2012 sin él.
Pues muy señores míos, con el último libro me haré cuando esté editado por completo en esa colección, o cuando no encuentre otra forma de conseguirlo. Por lo pronto, ya han conseguido que no tenga interés alguno en adquirir Narreturm, del mismo autor, y menos aún en título alguno de esa editorial editorial. Esperaré a encontrarlo en e-book, y lo leeré así. ¿Piratería? Sí, y la detesto. Pero, ¿quiénes son aquí los verdaderos piratas?
Me reitero: esto es una VERGÜENZA.