Los Homo libris suelen caracterizarse por una voracidad lectora sin límites, que les lleva a compaginar la lectura de varios libros a un tiempo. También suelen hacer acopio de provisiones en sus casas, no desechando sus presas tras devorarlas. A los almacenes donde acumulan sus exquisitos bocados les llaman bibliotecas, donde el súmmum de su necesidad de avituallamiento consiste en hacer propios los ejemplares mediante el procedimiento de marcado que dan en llamar ex libris.
Acabo de actualizar el firmware de mi Papyre y de cambiar la imagen de bienvenida.

Sí, llamadme geek. El ex libris digital está aquí.