El castillo de Gormenghast es de tan inabarcables dimensiones que sería un despropósito intentar conocerlo por completo. Conforma, en sí mismo, un universo propio, una prisión cuyos límites no vienen determinados por sus gruesas paredes sino la infinitud del espacio que encierra. Aunque inmenso, el aire no deja de estar viciado y de propiciar juegos de luces y sombras, actuando como si de un espejo que deformase lo que en él se refleja se tratase. Podría decirse que tiene una gravedad propia, un poder de atracción, de embrujo, que ha traspasado el injusto olvido de la obra a la que pertenece.
Tal día como hoy, hace cien años, nacía en China Mervyn Peake, el autor de las novelas de Titus, una no querida trilogía (falleció antes de acabar su obra literaria, dejando apenas tres novelas escritas) denominada en ocasiones como el castillo omnipresente: Gormenghast. Hijo de misioneros británicos, la influencia del país asiático y sus rituales vinculados a una inamovible tradición sobre su obra es evidente. A los doce años viajaría a Inglaterra para acabar la secundaria y marcharse a vivir junto a un grupo de artistas a la pequeña isla de Sark, de apenas cinco kilómetros cuadrados, tan peculiar entonces como hoy día. Hasta hace un par de años se organizaba por el último régimen feudal existente en Europa y, como cuando se mudase Peake allí, sigue estando prohibido usar el coche. Así pues, es uno de esos destinos privilegiados donde la contaminación lumínica aún no ha cegado a sus habitantes impidiéndoles disfrutar de un verdadero cielo estrellado.
![]() |
| Mervyn Peake |
![]() |
| Rima del anciano marinero |
Durante la Segunda Guerra Mundial Peake fue llamado a filas y sería entonces cuando comenzaría la escritura de Titus Groan, el primero de los libros de Gormenghast. Conforme iba redactando la novela enviaba los textos a su esposa, a la casa que tenían alquilada en Sussex, y esta guardaba los manuscritos para mantenerlos a salvo. Tras una crisis depresiva Mervyn sería dado de baja por invalidez, aunque al final de la guerra volvería a ser llamado esta vez como artista, para reflejar el horror de los campos de concentración.
Tras la guerra llegaría a publicar su Titus Groan gracias a la amistad que le unía a Graham Greene, que trabajaba como editor y que revisó una y otra vez el original hasta que Peake le dio la forma definitiva. Corría el año 1946 y con el dinero obtenido se mudaría un año después nuevamente a Sark, ahora junto a toda su familia. Allí escribió Gormenghast, aunque tendrían que volver a Londres poco después al quedarse sin dinero.
![]() |
| Vista aérea de la isla de Sark |
Una década después, en 1968, falleció cuando contaba 57 años.
![]() |
| Página del manuscrito original de Titus Groan |
Aunque podría haber recurrido a alguna biblioteca pública o, qué remedio, a alguna edición electrónica no autorizada, lo cierto es que la maldición de Gormenghast pesaba sobre mí: tenía que hallar el libro. Y lo hice, tras dos años de búsqueda y alguna que otra incidencia que ya conté en su día, para poder hoy, en el centenario de su nacimiento, dejarme atrapar de nuevo por su encanto.
Os dejo con la música del disco de rock progresivo de 1970 “Titus Groan” y con uno de los poemas de Peake.
I CANNOT GIVE THE REASONS¡Feliz lectura!
I cannot give the reasons,
I only sing the tunes:
the sadness of the seasons
the madness of the moons.
I cannot be didactic
or lucid, but I can
be quite obscure and practic-
ally marzipan
In gorgery and gushness
and all that's squishified.
My voice has all the lushness
of what I can't abide
And yet it has a beauty
most proud and terrible
denied to those whose duty
is to be cerebral.
Among the antlered mountains
I make my viscous way
and watch the sepia mountains
throw up their lime-green spray.




