lunes, 1 de marzo de 2010
Declaración de intenciones para marzo
jueves, 17 de diciembre de 2009
Hablando de libros

domingo, 20 de septiembre de 2009
¡Esto es la guerra!

domingo, 16 de agosto de 2009
Libros, bibliotecas y herramientas

miércoles, 5 de agosto de 2009
¡Más madera!

lunes, 27 de julio de 2009
Una librería muy literaria
- Trópico de Cáncer y Trópico de Capricornio, de Henry Miller.
- Fiesta, de Ernest Hemingway.
- Nuevas historias para leer a plena luz, una recopilación de historias de terror y suspense por el genio del cine, Alfred Hitchcock.
- La roja insignia del valor, de Stephen Crane.
- Toda la noche oyeron pasar pájaros, de J. M. Caballero Bonald.
- Volverás a Región, de Juan Benet.
- Señas de identidad, de Juan Goytisolo.
- El prisionero de Zenda, de Anthony Hope.
- El Gatopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa.
lunes, 30 de marzo de 2009
Olores
Nos rodean cientos, miles de olores, pero rara vez damos la importancia que merece al sentido del olfato, excepto cuando el olor es en extremo desagradable y penetra ofensivamente por nuestras fosas nasales, o bien por reparar en él debido a su intensidad o por asociarlo a otras sensaciones, objetos, personas... recuerdos, al fin y al cabo.Respecto al primero de ellos, ¿a cuántos nos vienen a la memoria esos días gloriosos de colegial, en los que, recién iniciado el curso, esperábamos impacientes la caterva de nuevos títulos que, traducidos en objetos de deseo, esnifábamos tras su compra, impregnándonos del olor a tinta aún fresca y a papel satinado recién prensado, impreso, encuadernado y desbarbado, pletórico de sabiduría? A los libros recién adquiridos se unían los heredados de hermanos, primos, amigos, que por mor de un milagro, no habían quedado desfasados aún en la vorágine editorial a que estamos acostumbrados hoy día. Éstos presentaban dobleces en las esquinas, garabatos y el nombre de sus antiguos poseedores, escrito cual Ex-Libris con la fluida caligrafía de alguno de los padres, o con inexperta mano de niño. El encanto de estos últimos era ir descubriendo, día a día, alguna ocurrencia que tuvo quien antes estudió esas páginas y, ya crecidos, los diversos amores platónicos que le desvelaron alguna que otra noche.
(Me autoplagio al recordar que escribí esto hace algo más de un año, para traerlo al blog.)
jueves, 19 de marzo de 2009
La vieja librería de Babel
Descubrimos la librería de libros de segunda mano Book Market, en el número 28 de la calle San Miguel de Torremolinos, un buen día que caminábamos por esta calle eminentemente comercial de la localidad malagueña sin un propósito definido. Al ver el cartel anunciador, amarillo y rojo, llamativo por su promesa de libros multiculturales, nos adentramos en el pasaje que la albergaba, el de la Virgen del Carmen, perpendicular a San Miguel,y subimos la empinada y estrecha escalera que daba acceso a una estancia atestada de libros que, alineados en sus baldas, nos esperaban. Nos saludó la propietaria de la librería, una amable mujer de mediana edad, en español. Pronto cambió de idioma al inglés, al dirigirse a ella Azote Ortográfico, algo nada extraño habida cuenta su nacionalidad, y que en estas localidades costeras, tan orientadas al disfrute turístico, existen amplias colonias de foráneos.
Entretanto, empecé a examinar los lomos de los libros más cercanos. ¿Rusos? En efecto, se apiñaban por colonias: los libros rusos, con sus caracteres cirílicos en rigurosa procesión lingüística, ejemplares daneses, suecos, franceses. Españoles, haciendo frente a la invasión que se les venía encima, e ingleses, la mayoría, ocupando una amplia sección de la librería.
Nos perdimos en la biblioteca de Babel, examinando antiguas ediciones, libros en rústica bien conservados que, no obstante, dejaban apreciar algún signo de sus antiguos propietarios: un punto de lectura que marcó su último uso, una dedicatoria, el Ex Libris… No importaba el idioma, sino el tacto de sus cubiertas, el amarillear de sus páginas, el dulce susurro al pasarlas, el olor a papel envejecido de la librería. Sobra decir que cargamos con algunos de estos libros. Y que volvimos después, siempre que tuvimos oportunidad o fuimos a Torremolinos con algún otro objetivo.
Nuestra última visita fue hace sólo unos días, y en exclusiva para visitar la librería, ya que hacía algún tiempo que, por obligaciones varias, habíamos dejado de hacerlo. Nos sorprendimos al ver a un hombre cargar con cajas de libros, cajas en las que estaban siendo embalados de forma displicente por su propietaria y algunos colaboradores. Pánico. ¿Cerraban? No, simplemente nos mudamos, nos tranquilizó aquella. El local empezaba a quedar pequeño, las empinadas escaleras echaban para atrás a los más mayores, por la dificultad del acceso, y a los más pequeños o a sus padres, por la difícil subida de los carritos portabebés. El pasaje, solo, desvalido, sólo albergaba al humilde negocio librero, de modo que habían encontrado un lugar cercano en el que alojar estos cofres de sueños. No será necesario añadir que nos llevamos otros cuantos títulos. Encima (como la vez anterior), tres por dos en volúmenes en inglés, 10% de descuento en las publicaciones en español. Una ganga en toda regla.
Así las cosas, os animo a descubrir esta librería si tenéis oportunidad de pasar por Torremolinos. La nueva ubicación es la calle Cauce, número 11, paralela a la calle San Miguel.
¿Cómo veis el negocio de los libros de segunda mano y de ocasión? ¿Os gustan los libros de segunda mano? ¿Por su precio o por su historia? ¿Qué librerías de viejo nos recomendaríais de vuestra ciudad?
miércoles, 18 de febrero de 2009
Fuera de catálogo
viernes, 30 de enero de 2009
Caza de libros
Feliz captura.


